En la distancia amarga y dulce, donde suspiros se pierden en el viento,
Un trágico romance teje sus hilos, entre lágrimas y desaliento.
Amplia es la brecha entre dos almas que ansían tocarse,
Como estrellas en el cielo, en su órbita, sin poder abrazarse.
En un escenario de dimensiones amplias y pequeñas,
Donde el poder y la humildad danzan como extrañas dueñas.
La grandeza se eclipsa por la sombra de la pequeñez,
Y en la vastedad, la insignificancia es su única realeza.
En esta danza delicada y salvaje, donde el amor se desliza,
Corazones cautivos en un juego, entre caricias y la amenaza de la risa.
La ternura es una fiera en cautiverio, la pasión, una llama indomable,
Bajo un cielo de emociones, la danza persiste, tierna y salvaje.
En la rueda demorosa y fugaz del tiempo que avanza,
La vida se despliega en una coreografía de esperanza.
Cada paso, una eternidad; cada instante, una ráfaga fugaz,
En la danza de la existencia, lo demoroso y fugaz se abraza.