Relaciones profundas y significativas

A los amigos y amantes; relaciones profundas y significativas.

Mi interés por ti empieza con el misterio.
La idea de saber que hay mucho más debajo de lo aparente. Todo esto se suaviza con una estética agradable justificada con mis creencias, y se complementa con la fogocidad de la pasión o una acaloradada discusión.

Puede que no coincidamos en muchas cosas y aquello, si la comunicación lo permite, desemboca en el querer entender la otra postura haciendo uso de la empatía.

Los gustos en común favorecen situaciones de goce y complicidad. La idea de compartir un nicho siempre ha sido atractiva y el nutrir estos momentos acrecenta una base sólida de recuerdos que en el futuro inevitablemente reventará en la nostalgia.  Así, la risa es el pegamento perfecto entre estas situaciones.

Familia y amigos compartidos incrementan exponencialmente las veces que pienso en ti. 

Algún sacrificio, siempre acompañado de la falsa modestia que me llevará a decirte que no es necesario, capturará mi atención principalmente por el hecho de que transpira la idea de salir de la zona de confort: una declaración no verbal de auténtico interés.

Mi interés en ti termina con la deshonestidad.
Deshonestidad de mostrarte como alguien quien no eres. Decir A pero en realidad sentir B. Fijarse en la estética de ser de una forma moral, filosófica, cultural más que en el trabajo de realmente serlo.