Una vuelta
al pomo de la puerta
en la madrugada del 30 de mayo
reconectó los andamios que pensaba quebrados.
al pomo de la puerta
en la madrugada del 30 de mayo
reconectó los andamios que pensaba quebrados.
Sí, me cautivas con tus palabras ambigüas
y no hay dolor en imaginar,
pero no olvides
que la ambigüedad parece atractiva sólo en la oscuridad.
La luz entrega revelaciones
que en el juego efímero de las palabras arremolinadas
y del correr de la conciencia
descubren la máscara de ser humano.
Solamente espero que,
recubriendo tu carne y huesos
tú, que te empeñas en la profundidad
a costa de oscuridad que empaña las palabras,
exista claridad en las intenciones
porque un verdadero desperdicio sería
que en este mundo de banalidades y aparencias interesantes
no logres ser ni frío ni caliente.