Tibio

Una vuelta
al pomo de la puerta
en la madrugada del 30 de mayo
reconectó los andamios que pensaba quebrados.

Sí, me cautivas con tus palabras ambigüas
y no hay dolor en imaginar, 
pero no olvides
que la ambigüedad parece atractiva sólo en la oscuridad.

La luz entrega revelaciones
que en el juego efímero de las palabras arremolinadas
y del correr de la conciencia
descubren la máscara de ser humano.

Solamente espero que, 
recubriendo tu carne y huesos
tú, que te empeñas en la profundidad
a costa de oscuridad que empaña las palabras, 
exista claridad en las intenciones
porque un verdadero desperdicio sería
que en este mundo de banalidades y aparencias interesantes
no logres ser ni frío ni caliente. 

Mi energía

En una nota diferente abultada la culebra que mira paciente los colores que no están vivos por mi espalda, las cosquillas me hacen cautivo del sentir sin pensar, del volar sin cuestionar de saber de la materia más allá de lo tangible entender con el tacto y amar acallar las voces y volver a ser incomprensible que lo que no se comprende, se siente y lo que se siente no se cuestiona me hago niño ante ti, que todo lo perdonas y soy un niño de nuevo, que sigue aprendiendo a caídas Paso mirar los colores en tu perfil entender lo que no entiendo y aunque a veces sea dificil, hay un lazo potente que amarra las vidas de nosotros que sabemos de la infinidad de la energía porque la tierra es energía y nosotros somos energía y energía seremos como en un inicio el cobijo de la madre que concibió mi energía que es la misma que un día me dio vida y te dio vida.