Vivir en plena fuga

Deseamos que sobrevivan y los tenemos en la más alta de nuestra estima.
Pero sin promesas ni garantías, porque poco hay que ofrecerles.
La escena la embellecemos con objetos prestados y retomables por sus dueños.
Embriagarse es fácil si el goce se condiciona a la evitación de la realidad.
El momento mismo, efímero nuestro paso en el universo.
Somos un grano sin identificar intrascendente en el cósmos que se extinguirá imprecisamente en el vaho del cantar de un ave.
Una molécula que construye un sistema, que construye un sistema, que construye un sistema. Un ladrillo en la pared.
Somos la efervescencia de la reacción del bicarbonato y el limón. 
Un proyecto de ciencias de un niño, echado a la basura luego de su único uso.
Un propósito diferente al que nosotros le damos. Azar le podríamos llamar.
¿Vale la pena siquiera buscar una respuesta?

Abandona cualquier esperanza.
¿Sientes esa sensación de desasosiego y vacío?

Ahora construye. Lienzo en blanco, tenemos tabula rasa.
Acabamos de nacer. Ahora tienes tiempo y estás conciente de las reglas del juego.

Cuidado. El tiempo es finito.
Cuidado. No ames las cosas como si fueran a desaparecer algún día.
Ámalas porque ya están desapareciendo.

Tibio

Una vuelta
al pomo de la puerta
en la madrugada del 30 de mayo
reconectó los andamios que pensaba quebrados.

Sí, me cautivas con tus palabras ambigüas
y no hay dolor en imaginar, 
pero no olvides
que la ambigüedad parece atractiva sólo en la oscuridad.

La luz entrega revelaciones
que en el juego efímero de las palabras arremolinadas
y del correr de la conciencia
descubren la máscara de ser humano.

Solamente espero que, 
recubriendo tu carne y huesos
tú, que te empeñas en la profundidad
a costa de oscuridad que empaña las palabras, 
exista claridad en las intenciones
porque un verdadero desperdicio sería
que en este mundo de banalidades y aparencias interesantes
no logres ser ni frío ni caliente. 

Mi energía

En una nota diferente abultada la culebra que mira paciente los colores que no están vivos por mi espalda, las cosquillas me hacen cautivo del sentir sin pensar, del volar sin cuestionar de saber de la materia más allá de lo tangible entender con el tacto y amar acallar las voces y volver a ser incomprensible que lo que no se comprende, se siente y lo que se siente no se cuestiona me hago niño ante ti, que todo lo perdonas y soy un niño de nuevo, que sigue aprendiendo a caídas Paso mirar los colores en tu perfil entender lo que no entiendo y aunque a veces sea dificil, hay un lazo potente que amarra las vidas de nosotros que sabemos de la infinidad de la energía porque la tierra es energía y nosotros somos energía y energía seremos como en un inicio el cobijo de la madre que concibió mi energía que es la misma que un día me dio vida y te dio vida.