Aire de medianoche

En la efímera danza de la vida, lo conceptual se erige como el etéreo aliento,

donde las ideas y conceptos se entrelazan como la verdad que nos orienta.

Inalcanzables al tacto, inaudibles al oído, no obstante, existen, propulsándonos con su invisible impulso.

En el vasto escenario del mundo, lo conceptual se erige como el aire que amalgama el pensamiento de un extremo al otro.

Imposible de contemplar o siquiera palpar, aún así, posibilita la conexión con nuestros semejantes,

tejido invisible que nos une.

En el porvenir, lo conceptual se erige como el aire que traza sendas hacia horizontes ignotos.

Incapaz de erigirlo o concebirlo, persiste como guía en la travesía hacia el mañana,

senderos que se despliegan ante nuestra mirada limitada.

En la vastedad del universo, lo conceptual se erige como el aire lingüístico,

una esencia que nos auxilia en la comprensión total.

Indescifrable en su cuantía, desconocido en su totalidad, no obstante, arroja luz sobre la vastedad del todo.


Las ruedas de la bicicleta giran sobre la tierra como actores en un drama efímero;

la botella, receptáculo de la esencia vital,

el encendedor, custodio del fuego constante, se alzan como símbolos en la escena cotidiana.

Y en la penumbra que acecha a la medianoche, el aire, mensajero silencioso,

aguarda para revelar su presencia en el instante próximo.

Los Cuatro Vientos

Los cuatro vientos que soplan y vuelan,
Trazan círculos en el aire solano,
Y en su recorrido a todos relatan,
Las noticias que traen del lejano.

Los primeros del Norte son gélidos,
Y la nieve funde sus fríos líquidos,
Sus alas de hielo todo lo congelan,
En el cielo blanco dejan una estela.

Los segundos del Sur son alegres,
Y sus alas como el fuego brillan,
Con su calor todos los cobijan,
Y a todos siempre los abrazan.

Los terceros del Este son benévolos,
Y suaves brisas traen consuelo,
La luz traen para nuevos cielos,
Y nos acercan a un nuevo sol.

Los últimos del Oeste son prudentes,
Y suavemente nos acarician,
Vientos suaves como una canción,
Nos llevan a un nuevo destino.

Los cuatro vientos que soplan y vuelan,
Trazan círculos en el aire solano,
Y en su recorrido a todos relatan,
Las noticias de las que no se pudo esconder.

Por el mal que una vez hizo,
y el recuerdo de sus promesas
que Los Cuatro Vientos te lleven
a descansar en paz y sin pena. 

Me pica la conciencia y duele la inconciencia

En los pliegues de mi alma, el conflicto late,
la conciencia me punza, la inconciencia embate.
Verdad y mentira danzan en el aire,
en esta vida que a veces parece un calvario de desaires.

El bien se me escapa, el mal me envuelve,
en un torbellino de dudas que el alma resuelve.
La luz, un faro distante, brinda esperanza,
mientras la oscuridad, en su sombra avanza.

Con la conciencia a mi lado, me siento libre y seguro,
mas en la inconciencia, el miedo es oscuro.
La lucha eterna entre lo bueno y lo malo, fatal,
y aunque la intriga persiste en el teatro de la vida, no todo está tan mal.