¡Bonita!
Mi alma tórrida te busca
entre los páramos para saciarse.
En silencio te imagino cómo eres:
del verano, el follaje y las azaleas
picoteando uvas dulces y pistilos.
Salpicando tu irresistible figura por el mundo, zurces alas en las nubes.
Emigra mi alma a cualquier rincón para buscarte.
El trino de la lejanía, suave y delicado
se esparce, sacude y hace eco.
Bonita,
te imagino cómo eres.
Mi alma se complace y vuela impaciente
en tu dulce melodía encantadora
en la armonía de tu femeneidad.
Arte y vuelo se conjugan
y te escapas entre plumas, alas y enramadas,
dejando una estela de perfume en el aire.
Te imagino atrapada en la espesura.
Trasluces los colores y los mezclas,
te fundes en la Luz.
Bonita,
te imagino cómo eres.