Vivir en plena fuga

Deseamos que sobrevivan y los tenemos en la más alta de nuestra estima.
Pero sin promesas ni garantías, porque poco hay que ofrecerles.
La escena la embellecemos con objetos prestados y retomables por sus dueños.
Embriagarse es fácil si el goce se condiciona a la evitación de la realidad.
El momento mismo, efímero nuestro paso en el universo.
Somos un grano sin identificar intrascendente en el cósmos que se extinguirá imprecisamente en el vaho del cantar de un ave.
Una molécula que construye un sistema, que construye un sistema, que construye un sistema. Un ladrillo en la pared.
Somos la efervescencia de la reacción del bicarbonato y el limón. 
Un proyecto de ciencias de un niño, echado a la basura luego de su único uso.
Un propósito diferente al que nosotros le damos. Azar le podríamos llamar.
¿Vale la pena siquiera buscar una respuesta?

Abandona cualquier esperanza.
¿Sientes esa sensación de desasosiego y vacío?

Ahora construye. Lienzo en blanco, tenemos tabula rasa.
Acabamos de nacer. Ahora tienes tiempo y estás conciente de las reglas del juego.

Cuidado. El tiempo es finito.
Cuidado. No ames las cosas como si fueran a desaparecer algún día.
Ámalas porque ya están desapareciendo.